Descripción
Ambientada en 1792, la novela sigue al botánico A. J. Cavanilles, quien recorre la Hoya de Castalla (Alicante) por encargo de Carlos IV, con el objetivo de compilar un catálogo de plantas y hallar un antídoto contra la hidrofobia. Recluta para ello a Ángel Taras, un joven local astuto que servirá como guía y contrapunto al ilustrado. A lo largo de la expedición, ambos se enfrentan a sucesos extraños: un cadáver incorrupto que sangra, un muerto sin rastro de sangre, y la presencia de una criatura implacable. La atmósfera se encrespa al emerger fuerzas vampíricas que combinan belleza arrebatadora y brutalidad, convirtiendo el periplo en un infierno literal y psicológico.
La narrativa encuentra su fuerza en el contraste entre la razón ilustrada y la superstición rural, sostenido por un toque de humor picaresco.




